Gaudí y Güell

Los arquitectos de Eusebi Güell: Joan Martorell y Antoni Gaudí

La relación entre el industrial Eusebi Güell y el arquitecto Antoni Gaudí se inició cuando Güell vio en la Exposición Universal de París de 1878 una vitrina que había proyectado Gaudí para el comerciante de guantes Esteve Comella. Aquel mismo año, Güell le encargó el mobiliario de la capilla panteón del Palacio de Sobrellano, en Comillas, localidad situada en la costa cantábrica, por cuenta de su acaudalado suegro, Antonio López i López. El arquitecto de esta magnífica capilla neogótica era Joan Martorell i Montells, en cuyo estudio había trabajado Gaudí.

 

Park Güell”, © Colección del Club Excursionista de Gràcia. Francesc Gassó. Archivo Municipal del Distrito de Gràcia

“Park Güell”, © Colección del Club Excursionista de Gràcia. Francesc Gassó.
Archivo Municipal del Distrito de Gràcia

Unos años después, Joan Martorell proporcionó un nuevo encargo a Antoni Gaudí, hecho que consolidó la relación entre los dos arquitectos. Se trataba de los pabellones de la portería y las caballerizas de la Finca Güell (1883-1887), una propiedad que el industrial barcelonés tenía en Les Corts, al oeste de Barcelona. 

La personalidad de Martorell, un arquitecto muy reputado en ese momento y a quien Gaudí consideró siempre su maestro, influyó de manera muy decisiva en la producción futura de este último.

 

Park Güell, "Puente de abajo”, © Colección Ernesto Boix. Cercle Cartòfil de Catalunya

Park Güell, "Puente de abajo”,
© Colección Ernesto Boix. Cercle Cartòfil de Catalunya

Los grandes encargos de Güell a Gaudí

En 1886 Eusebi Güell confió a Gaudí la construcción de su nueva vivienda, el Palau Güell, en la calle Nou de la Rambla, en el casco antiguo de la ciudad. Más tarde, en 1895, Gaudí construyó con la colaboración de Francesc Berenguer una bodega vinícola en el Garraf y en 1898 proyectó la iglesia de la Colònia Güell, donde residían los obreros de la gran fábrica textil que el industrial poseía en las proximidades de Barcelona. Finalmente, en 1900, Gaudí recibió el encargo de proyectar el Park Güell.

 

Detalle de un medallón del muro perimetral del Park Güell

Detalle de un medallón del muro perimetral del Park Güell

Güell entendió mejor que ningún otro de sus contemporáneos el sentido de la arquitectura de Gaudí. La relación que mantuvieron no fue simplemente la propia de artista y mecenas, sino una verdadera historia de amistad. 

Durante muchos años, la familia Güell residió en la casa solariega que había en los terrenos donde se ubicó la urbanización (actualmente es un colegio), mientras que Gaudí vivía en una de las dos casas que allí se construyeron. 

En vida del empresario, el parque ya era considerado una de las grandes atracciones turísticas de Barcelona, y la gran plaza se cedía a menudo para la realización de actos catalanistas, bailes de sardanas y otros acontecimientos de carácter cívico y social.